En una llanura apacible de perfecto horizonte, bajo un cielo diáfano de noches estrelladas, entre usted y la inmensidad, una hostería de encantadora hospitalidad abriéndole las puertas a la experiencia turística de la pampa argentina: gastronomía casera, ambiente cálido, caballos, animales de campo y artesanías en cuero y plata.
Naturaleza y tradición se unen en esta preciosa hostería muy bien provista, con ambientes de grandes ventanales otorgando un permanente contacto visual con el entorno.
Baños privados, amenities, sommiers, calefacción, ventilación y prolija ropa de cama se dispensan en habitaciones decoradas con mimo y mucha atención. Se advierte un buen manejo cromático y el uso de materiales rústicos trabajados con muy buen gusto. Respaldos y techos de madera, muebles y textiles artesanales, y delicada disposición decorativa.
El ambiente rural que es la esencia del alojamiento. Desde las habitaciones se puede cruzar mirada con un tractor, una frondosa arboleda y un parque que se confunde con senderos y sembradíos, animales, flores, frutales y aromáticas.
Salón comedor, sala de estar con hogar a leña, TV con DVD con Home Theatre, sala de juegos, bar y biblioteca complementan las instalaciones internas de esta preciosa hostería que da prestigio a los campos de Cañuelas.
Piscina semiolímpica con hidromasaje (al aire libre), solarium, barra de tragos y bebidas, encantadoras glorietas, prometedor asador con horno de barro y muy buenas instalaciones deportivas con canchas de voley y fútbol.
Con sus 20 hectáreas la hostería tiene un vasto territorio para realizar paseos a caballos guiados, andar en bicicleta, caminar, observar aves y darle de comer a los animales de la granja.
Para la diversión hay un tradicional sapo, ping pong, metegol, pool y juegos de mesa.
Los más aventureros deberán saber que en la zona se pueden practicar vuelos de bautismo en parapente, paramotor y planeador o presenciar partidos de polo y pato.
Hay paseos muy bonitos para realizar desde la Hostería: visitar el pintoresco pueblo de Uribelarrea, conocer la Escuela Don Bosco, visita a establecimiento de cría de cabras, paseo a Udaondo, etc.
La Cocina
La hostería tiene una gastronomía que merece un apartado. Pampas del Sur brinda pensión completa con platos basados en recetas tradicionales.
Desayuno y merienda campestre, asado criollo y cena gourmet es lo clásico de un día en Pampas del Sur.
El alegre despertar de cada mañana viene adosado con jugos de naranjas exprimidas, panes caseros, tostadas con manteca, mermelada, miel, dulce de leche, jamón y queso, café, mate cocido, té y leche.
Por la tarde, las tartas dulces, pastelitos y budines hacen de la merienda una exquisita experiencia.
El asado del mediodía combina carnes con verduras cocinadas a las brazas, ensaladas de varios tipos, bebidas sin alcohol incluidas y postres. Los vinos son a la carta.
Desde el horno de barro también salen acabadas delicias.
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Pampas del Sur en Antiqua Natura
Antiqua Natura se complace en anunciar la incorporación de Posada Puerto Paraíso a su elenco de Alojamientos Destacados en Argentina
Tranquilidad, privacidad y comodidad ofrecen las tres cabañas de Puerto Paraíso en la selva misionera, a sólo 30 kilómetros de los Saltos del Moconá, plena selva de la provincia de Misiones.
Cada cabaña cuenta con capacidad para alojar hasta cinco personas, aireadas galerías y deck con vista al arroyo.
El complejo, asentado sobre 53 hectáreas de selva, cuenta con su propio restaurante, climatizado con aire acondicionado y calefacción, donde se sirven generosos platos de elaboración casera, siempre con un toque de originalidad gastronómica local y sin olvidar los asados de pescado y las brochettes.
El menú se elabora con la supervisión de un chef, siempre empleando productos frescos de la zona, en su mayor parte producidos por los colonos locales. A los pescadores se le cocinan sus trofeos, acompañando en toda ocasión de muy bien vinos.
Un salón de estar dotado de confortables sillones, mesas, videos con películas para grandes y chicos, música funcional y juegos de salón.
Su acceso al arroyo Paraíso permite refrescantes baños en sus piscinas naturales, con solarium, reposeras y sombrillas; se vive un ambiente singular para las caminatas por los senderos selváticos, alcanzar encantadores saltos y cascadas, observar flora y fauna y emprender privilegiados safaris fotográficos.
Se ofrecen excursiones a los saltos del Moconá visitando tanto el lado brasilero como el argentino. Paseos en carros tirados por bueyes surcando montes selváticos, pasear en caico, la típica embarcación aborigen local, visitas a las familias de colonos, senderismo entre balcones de orquídeas y pesca embarcada o de orilla, todo es posible en Puerto Paraíso.
Un paseo muy particular es a los alambiques, donde se destilan aceites naturales de diferentes esencias, recordando el pasado de cultivos de citronela, que hoy nace salvajemente.
También hay salidas a la bellísima reserva de biosfera Yaboti.
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